culpa”. En este post te hablaremos de esa emoción y cómo manejarla adecuadamente para que no sea una pesadilla en tu día a día. Además te adjuntamos la intervención en onda cero dónde hablamos de este tema: [audio mp3="https://www.ayudartepsicologia.com/wp-content/uploads/2014/10/AYUDARTE-04-03-2014.mp3"][/audio] La culpa es una emoción que aparece cuando pensamos que la decisión que hemos tomado no es la correcta o estamos yendo contra nosotros mismos. Por ejemplo, el hecho de ponerle un castigo que sabes que ha sido desorbitado, hace que te sientas mal por haber sido tan injusta o haber “fallado” a tu hij@ (y tú lo que menos quieres es eso). Cualquiera de nosotros podemos sentirnos así, es una emoción normal. La cuestión es cómo manejarla para que nos permita irnos a nuestros puestos de trabajo o hacer cumplir una norma sin que eso nos genere tanto malestar. –       Separarnos de un/a hijo/a: Los pensamientos que nos pueden venir a la cabeza son “soy una mala madre”, “no quiero abandonar a mi hij@”, “qué pensará de mí cuando sea mayor”… Lo más importante es si todo eso es cierto ¿mi hijo/a pensará que soy una mala madre/padre o soy yo la/el que lo pienso? ¿Por qué lo pienso? Y luego, analizar culpa-ayudarte estudio de psicologiael motivo por el que os teneis que separar: mi hijo/a tendrá que ir al cole, necesitamos el dinero para poder pagar los gastos… Estamos cubriendo las necesidades básicas de nuestr@s hij@s: educativas, económicas… para que pueda tener un bienestar y eso es todo menos ser malo/a. Lo importante en las separaciones es encontrar el famoso “tiempo de calidad”. Más que estar horas en casa, es pasar tiempo dónde nuestro hij@ sea el protagonista. Ese tiempo no es para estar riñendo o para compensarlo sino para disfrutar con él/ella y nos cuente su día y sus cosas y hacer una actividad juntos. Además, como padres, también es necesario dedicarnos un tiempo (aunque sea una hora semanal) a nosotr@s, de esa manera estaremos más relajad@s y si nosotr@s estamos bien, eso repercutirá en el tiempo de calidad. Por tanto, identificar y analizar los pensamientos, nos permite cambiar el sentimiento de culpa. –       Sentirnos mal por habernos equivocado. Hemos puesto un «castigo» (castigo entendido como una consecuencia a una norma o comportamiento que nuestra@ hij@ ha hecho y no nos gusta) demasiado exagerada y severa y él/ella tiene razón cuando nos lo dice. Lo más importante es valorar si es injusto o no y en caso de que lo sea, admitir que nos hemos equivocado («Papá y mamá también se equivocan y piden perdón»). Nadie es perfecto y una madre/padre cometerá errores a lo largo de la vida de su hij@, nosotros también estamos aprendiendo y hay que aceptar eso.Eso no significa cometer el error de quitar ese «castigo» porque nos de miedo la reacción  de nuestr@ hij@ o pena, puesto que lo único que haríamos sería perder la autoridad que hemos adquirido y no le estaríamos educando. O que quitar el castigo sea una costumbre. Así que el lema es: ¿Tenemos una máquina del tiempo para volver atrás? No.  Así que lo que podemos hacer es analizar cuál ha sido el fallo y encontrar soluciones para que no vuelva a pasar. Ejemplo. Puede ser que estaba enfadada y lo hice en un momento de rabia, así que necesito poner «castigos» cuando estoy calmada, quizás la situación me superó y tenía que haber pedido consejo a alguien o apoyarme más en mi pareja… Por tanto, en este punto, la culpa es una señal de alerta que nos ayuda a mirar al futuro y encontrar una solución para prevenir que volvamos a cometer el mismo error. Si nos torturamos por un error del pasado, no avanzaremos y sólo conseguiremos sentirnos mal y bloquearnos. Por eso, hay que tomar una actitud activa del problema y aceptar la cuota de culpa que nos corresponde. Y vosotr@s, ¿con qué os sentís culpables?]]>

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