3 juegos para trabajar la competencia matemática
Acompañar el desarrollo de la competencia matemática no tiene por qué pasar siempre por fichas, cuadernos o largas explicaciones. De hecho, cuando el aprendizaje se cuela en el juego… suele quedarse a vivir. Los juegos de mesa son una herramienta pedagógica de enorme valor: promueven el razonamiento lógico, el cálculo mental, la toma de decisiones y, además, fortalecen vínculos familiares. Todo esto, sin que nadie tenga la sensación de “estar estudiando”.
A continuación, te presento tres juegos de mesa especialmente interesantes para trabajar la competencia matemática desde casa o en el aula: Secret Number, 10 Lobitos y I Sea 10. Analizaremos su intención pedagógica y qué pueden aportar a las familias desde una mirada educativa.

Secret Number: pensar antes de calcular
¿Qué se trabaja?
- Cálculo mental
- Descomposición numérica
- Estrategias de aproximación
- Razonamiento lógico
Intención pedagógica
Secret Number se basa en descubrir un número oculto a partir de pistas matemáticas. No se trata solo de “acertar”, sino de pensar cómo llegar al número utilizando comparaciones, operaciones y deducciones. Este enfoque favorece una competencia matemática profunda: el niño no aplica algoritmos de forma automática, sino que reflexiona, prueba hipótesis y ajusta estrategias.
Desde el punto de vista pedagógico, es un juego ideal para trabajar el sentido numérico, una base clave para aprendizajes matemáticos posteriores. Comprender qué es un número, cómo se relaciona con otros y cómo puede transformarse es mucho más potente que memorizar resultados.
Aporte para las familias
Para las familias, Secret Number ofrece una oportunidad perfecta para acompañar sin corregir en exceso. No es necesario dar la respuesta correcta; basta con formular preguntas del tipo:
- “¿Por qué crees que es mayor?”
- “¿Qué pasaría si sumamos uno más?”
Este tipo de diálogo favorece la metacognición y reduce la ansiedad matemática. Además, el error se vive como parte del juego, no como un fracaso. Y eso, en matemáticas, es oro puro.
10 Lobitos: construir el número con las manos
¿Qué se trabaja?
- Conteo
- Correspondencia uno a uno
- Composición y descomposición del 10
- Primeras sumas
Intención pedagógica
10 Lobitos es un juego especialmente indicado para edades tempranas. Su gran valor pedagógico reside en que el número se manipula, se ve y se toca. El 10 deja de ser una cifra abstracta para convertirse en algo tangible, divisible y recombinable.
Trabajar la composición del número 10 es clave en educación infantil y primeros cursos de primaria, ya que actúa como estructura base del sistema decimal. Este juego permite que los niños comprendan, casi sin darse cuenta, que 10 puede ser 5 y 5, 7 y 3 o 9 y 1. Matemáticas en estado puro… con lobitos.
Aporte para las familias
Para las familias, 10 Lobitos es un excelente recurso para observar el nivel de desarrollo matemático de sus hijos sin necesidad de pruebas formales. Cómo cuentan, si agrupan, si anticipan cantidades… todo aparece de forma natural durante el juego.
Además, refuerza la idea de que las matemáticas no empiezan en el colegio, sino en la vida cotidiana. Y sí, contar lobitos también cuenta.
I Sea 10: rapidez, atención y cálculo flexible
¿Qué se trabaja?
- Cálculo mental ágil
- Combinaciones que suman 10
- Atención y velocidad de procesamiento
- Flexibilidad cognitiva
Intención pedagógica
I Sea 10 propone un reto aparentemente sencillo: encontrar combinaciones que sumen 10. Sin embargo, su verdadero valor está en la automatización comprensiva. No se trata de repetir de memoria, sino de reconocer patrones numéricos con rapidez.
Este tipo de juegos fortalece la fluidez matemática, imprescindible para que el alumnado pueda enfrentarse a operaciones más complejas sin saturar su memoria de trabajo. Cuando las combinaciones básicas están interiorizadas, el cerebro tiene espacio para pensar… y no solo para calcular.
Aporte para las familias
Para las familias, este juego es ideal para sesiones cortas y dinámicas. No requiere largos tiempos ni preparaciones complejas, lo que facilita su incorporación a la rutina diaria.
Además, permite adaptar el nivel de exigencia sin que el niño lo perciba como una dificultad añadida. Y eso favorece la motivación, que ya sabemos que no se compra en ninguna tienda… pero sí se cultiva.
En conclusión
Los juegos de mesa como Secret Number, 10 Lobitos e I Sea 10 demuestran que la competencia matemática se puede trabajar desde el disfrute, el vínculo y la curiosidad. Son una inversión educativa con retorno asegurado: menos miedo a las matemáticas, más pensamiento crítico y muchas conversaciones valiosas alrededor de la mesa.
Porque cuando el aprendizaje se comparte, se multiplica. Y si además hay dados, cartas o lobitos de por medio… mejor todavía. Si quieres saber más sobre matemáticas te dejo también este artículo: “Discalculia: una dificultad de aprendizaje desconocida”.




